Un grupo de jóvenes de distintas edades que conforman la organización “Fábrica de sonrisas, llevan alegría a hospitales, orfanatos y guarderías, como terapia para mejorar el autoestima de los pacientes.
El proyecto, desde su inicio, lleva a estos lugares lo que denominan risoterapia, con el fin de ayudar a superar la depresión que padecen algunas personas recluidas en esos centros.
Luis Méndez, representante de esa agrupación, señalo que la actividad se ha extendido a las calles. Asimismo, dijo que en la actualidad son 4 mil voluntarios que participan en esa labor.

