Soy Julissa Martínez de Molina

Licenciada en Psicología, egresada de la Universidad de San Carlos de Guatemala, Orientadora Sexual, Locutora Profesional, miembro y Tesorera de la Junta Directiva de la Cámara de Locutores Profesionales de Guatemala. Miembro y socia fundadora, actualmente Secretaria del Consejo Directivo de la Asociación Guatemalteca del Papova-virus Humano ASOGUA-HPV. Vocera Oficial de la Asociación de Ginecología y Obstetricia de Guatemala, conductora de Programas de contenido científico y educación sexual de radio y televisión nacional y extranjera.

Soy esposa, madre, hija, hermana, amiga…pero por sobre todo soy una mujer profesional del equipo de trabajo de Emisoras Unidas, preocupada por la falta de información y acceso a educación sexual. Muchos padres y educadores, ante la ansiedad que el tema de la sexualidad produce, justifican su temor de hablar sobre la sexualidad afirmando que hay cosas que se aprenden solas o que no necesitan explicación. Sin embargo, considero que los resultados no concuerdan con esta postura y nos encontramos con gran cantidad de disfunciones, dificultades sociales, enfermedades transmitidas sexualmente y embarazos no planificados, entre otros.

Muchos años de represión, de ocultamiento y de información distorsionada han dado lugar a un cúmulo de falsedades y tabúes, así como a separar la sexualidad del resto de la personalidad del individuo.

¿Qué? ¿Cómo? ¿Con quién? ¿Cuándo se debe hablar sobre sexo? son cuestiones que devienen, frecuentemente, en interrogantes angustiosos e insalvables. Me he dado cuenta de que la falta de información veraz y adecuada a la edad y comprensión del niño es uno de los problemas que pueden dar lugar a que los jóvenes se sientan culpables e inseguros por todo lo que se relaciona con sus ansias sexuales, muchas veces, la información inadecuada empieza en unos padres cuya relación de pareja es conflictiva.

Una vez sentadas las bases de la sexualidad en la familia, la tarea de la escuela y de los profesionales en estas áreas debe ser la de continuar lo que en ellas se ha iniciado: nuestras explicaciones han de ser más completas, aclarar posibles dudas o errores y abordar los aspectos biológicos, sociales y psicológicos que estén relacionados.

Debido a la gran cantidad de tiempo que se emplea en la recepción de la radio y que la influencia de los medios de comunicación en la adquisición de información sobre el sexo es decisiva, ya que es a través de nosotros en donde se encuentra lo que no es proporcionado ni por los padres ni por los educadores, en Emisoras Unidas sabemos y estamos convencidos de que la educación sexual tiene efectos beneficiosos, ya que contribuye a una mejor comprensión de los roles hombre/mujer, a que se consolide la igualdad entre los dos sexos y a que se vayan aboliendo las ideas sexistas, a un mejor entendimiento entre la pareja, ayuda a los padres a ser más responsables, la sexualidad es una “asignatura” que puede ser enseñada de forma natural en muchos momentos. Con ello se evita que se trace una frontera entre lo que es la sexualidad y las demás facetas de la vida. La sexualidad como cualquier cosa que ejerza el hombre, conlleva contacto y un riesgo de contraer enfermedades, lo mismo que el comer o el respirar incluso. La cuestión es saber, conocer y protegerse en vez de amenazar, porque finalmente el sexo culto, protegido y educado no tiene porqué ser algo infecto sino todo lo contrario algo maravilloso y gratificante…un regalo de Dios y de la naturaleza y que solamente el hombre y la mujer pueden disfrutar en el momento que lo quieran a diferencia de la mayoría de los animales quienes sólo lo tienen con fines de procreación y perduración de la especie.

Gracias por permitirme estar en tu hogar noche a noche y por darme la oportunidad de educar sexual y psicológicamente a los miembros de tu familia.

Intimamente…Julissa.

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