Embajador chino regresa a Libia tras la muerte de Gadafi
El embajador de China en Libia, Wang Wangsheng, regresó hoy a Trípoli después de que el país asiático, aliado del régimen del difunto coronel Muamar al Gadafi, reconociera al Gobierno rebelde del Consejo Nacional de Transición (CNT).
La portavoz de turno del Ministerio chino de Asuntos Exteriores, Jiang Yu, difundió hoy un comunicado anunciando el regreso de Wang a Trípoli después de que "se escribiera una nueva página en la historia de Libia".
Jiang agregó que su país está dispuesto a trabajar con Libia para promover las relaciones bilaterales, tras décadas de "tradicional amistad entre los pueblos de China y Libia".
China y Rusia fueron dos de los cinco miembros del Consejo de Seguridad de la ONU que en marzo se abstuvieron en la votación para apoyar la intervención armada en Libia y condenaron los bombardeos de la OTAN contra las facciones leales a Gadafi.
Debido a su dependencia del petróleo y otros recursos naturales libios, a medida que avanzaba el conflicto Pekín pasó de hablar de Gadafi como el "hombre fuerte" de Libia a calificarlo como un desequilibrado.
En febrero, cuando estalló el levantamiento contra el régimen de Gadafi, China evacuó a más de 35.000 obreros que trabajaban en medio centenar de proyectos de energía, telecomunicaciones e infraestructuras valorados en unos 18.000 millones de dólares (13.000 millones de euros).
China reconoció al CNT como la autoridad gobernante en Libia en septiembre, después de conseguir una garantía de que los rebeldes respetarían los acuerdos económicos que Trípoli mantenía con Pekín.
Líderes del CNT habían propuesto reanudar los acuerdos que Gadafi mantenía con los países extranjeros en función del apoyo que éstos le hubieran prestado durante el levantamiento, por lo que los intereses chinos peligraban.
China, que es el segundo mayor consumidor de petróleo del mundo, por detrás de Estados Unidos, compró a Libia en 2010 un 3 por ciento del crudo que importó.
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